Sobre el ruido y la armonía

Una sociedad llena de ruido

 

Ruido es todo aquello que desvía la atención del propósito original, hay ruido físico, ruido mental, emocional, etc. Ruido es la maraña de pensamientos desordenados pero hilados en secuencias infinitas que recorren nuestra mente.

 

Es cuando algo no puede pasar inadvertido, sea a propósito o “sin querer”, y digo sin querer con comillas pues los comunicólogos sabemos que nada sucede sin querer, que somos anuncios ambulantes, eternos mensajes descifrables o indescifrables, recordemos lo que decía Herbert Marcuse acerca de que el medio es el mensaje y por lo tanto nosotros mismos somos medios y mensajes ambulantes. Ruido es estar en un aula, sala de juntas, cena familiar, y al mismo tiempo estar, con la pareja discutiendo, planeando unas vacaciones, las mujeres tratando de descifrar mensajes ocultos dentro de los mensajes literales que les dan los hombres, y los hombres inútilmente tratando de entender a las mujeres y buscando la lógica de su comportamiento al mismo tiempo que exponen un plan de negocios.

 

El ruido no se va si no se resuelve, no desaparece simplemente, pero para disolverlo es necesario primero saber de dónde proviene y por lo menos estar conscientes del ruido.

En esta sociedad sobre informada estamos hasta el tope de ruido mediatico. Y me refiero a ruido mediático porque al ser una población “analfabeta mediática” (escuché este término y me fascinó), esto quiere decir que estamos sobre expuestos a los medios de comunicación pero no sabemos cómo interpretarlos y por lo tanto somos completamente manipulables como marionetas por los hilos de la desinformación.

 

En pocas palabras, para una sociedad llena de ruido y que no sabe interpretar a los medios de comunicación es exactamente igual que escuchar un idioma que no conoce, y por lo tanto todo lo que provenga de ese idioma desconocido entra al cerebro como ruido mental, tal vez de cuando en cuando se reconozca una o dos palabras, que generalmente están vinculadas con lo emocional, y muchas veces esos vínculos emocionales (sin conocer realmente el mensaje completo) suman lo necesario para hacer que una masa se mueva. La masa está llena de ruido.

 

En términos de la vida cotidiana, es importante identificar el ruido día a día, tal vez nos distraiga por un momento, pero es imprescindible identificarlo para no quedarse ahí distraídos con una maraña de cosas en la cabeza. El ruido nos priva de la percepción, de la creatividad, de nuestra propia intuición. De aquellos botones de alarma que nos protegen o nos permiten identificar las grandes oportunidades. En la vida cotidiana también es ruido cuando imponemos una conversación, cuando sólo hablo de mí, cuando hay diarrea verbal, cuando no puedo reconocer el silencio, cuando da la sensación de un mal tercio.

 Incluso cuando se da una conversación profunda y llega alguien a interrumpir con algo completamente trivial, cuando algunos tratan de escuchar o poner atención a algo que requiere 5 minutos de atención y llega alguien que no puede esperar para acaparar la atención consciente o inconscientemente. Ruido también es vivir en la fantasía, creando una realidad alterna para poder sobrellevar el presente. Eso es falso, tarde o temprano la realidad nos alcanza. Ruido son las conversaciones internas y todo aquello que no nos permite estar aquí y ahora. Ruido es saber que amas a alguien y decides pasar el resto de tus días con alguien “seguro” que te da “comodidad”, yo diría más bien que esa comodidad termina siendo muy incómoda y difícil de sobrellevar.

 

Pero trasladando esto a la profesión y a la vocación, ruido también es saber para lo que has nacido, soñar con ello todos los días y en la realidad dedicarte a otra cosa, a que la vida se te pase y al mismo tiempo ser esclavo de lo que “te sale bien” y hasta de lo que odias. El ruido no se va porque un día simplemente decidamos que se vaya, es más cada vez se vuelve más intenso. Es necesario integrar ese ruido para saber de dónde proviene, es lo único que puede realmente ayudarnos a disolverlo. Por eso no estoy de acuerdo con el dicho “Hay que separar el trabajo de lo personal”. Pienso que es imposible.

 

Ruido es todo lo que no permite fluir, lo que produce desarmonía y desorden.

 

Y a tí, qué te genera ruido??

About sashantiaa

"Un guerrero de la luz sabe que en el silencio de su corazón existe un orden que lo orienta" (Paulo Coelho)
This entry was posted in Comportamiento Organizacional, Comunicación, Del alma, Había una vez..., Relaciones Públicas. Bookmark the permalink.

One Response to Sobre el ruido y la armonía

  1. santiago says:

    me parece muy bien

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s