La importancia del fifty – fifty : Materia de Relaciones Públicas
Mayo 15, 2009 · 2 comentarios
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Realismo Mágico
Septiembre 8, 2009 · Dejar un comentario
Solo en México…
Lo que los Europeos denominaron como realismo mágico, refiriéndose a que lo que escribían autores como García Márquez, Carlos Fuentes o Juan Rulfo, para nosotros los latinoamericanos es simplemente realidad ilógica.
Ay, Ay, Ay, Ay… mi querido México, canta y no llores. Este es un artículo escrito para todos aquellos que no comprenden a los mexicanos, o que se han enfrentado a realidades increíbles que sólo suceden en esta tierra de corazón alegre, incluso los propios mexicanos que diario podrían contar historias diferentes que ni toda la imaginación de Walt Disney, George Lucas, J.K. Rowling y Tolkien juntos podrían contar. Si alguna vez han escuchado las expresiones “ya ni llorar es bueno” o “mejor reír que llorar” después de leer la siguiente anécdota éstos dos dichos populares cobrarán sentido.
Hace unos meses estaba en casa de mi mamá cuando de pronto sonó el timbre del interfon. Estábamos platicando y yo me asomé por la ventana para preguntar quién llamaba a la puerta. Nadie contestó. Probablemente se trataba de uno de esos grupos de niños que van por las calles tocando timbres y luego se echan a correr, entonces volvimos a nuestra plática.
Después de un rato volvió a sonar el interfon, me asomé y pregunté quién era pero no obtuve ninguna respuesta. Cinco minutos después volvieron a tocar. En este punto mi mamá empezaba a ponerse nerviosa porque preguntábamos por el interfon y nadie contestaba sin embargo tocaban y tocaban el timbre. Entonces sin hacer ruido nos dirigimos hacia la puerta que da hacia la calle cuando oímos el timbre de nuevo, mi mamá me dijo “no abras” pensando en un posible secuestro, pues empezó a gritar “quiénnnn” cuando a través del ojo de la puerta pudo ver que había una persona en la entrada que seguía tocando el timbre pero no contestaba.
Histérica comenzó a gritar “quién es” “por qué no contesta?” “qué quiere” etc, cuando de pronto se me ocurrió asomarme por una rendija del zaguán y vi que una niña de alrededor de 14 años se acercaba a mí sosteniendo un folder sin decir nada. Cuando se acercó lo suficiente abrió el folder y adentro había una hoja de papel que decía “Cooperación para la Asociación Mexicana de Sordomudos”.
Después de dar la cooperación nos quedamos pasmadas, acabábamos de presenciar algo insólito. Una niña sordomuda que iba sola por las calles tocando timbres de interfon para pedir dinero. Es decir cuántas veces en el día le pasó lo mismo que con nosotras mientras tocaba en las demás casas, pues todas o casi todas tienen interfon. Y en ese momento no pude evitar preguntarme ¿ ¡a quién se le ocurrió mandar a una niña sordomuda a tocar timbres!? cuando en estos tiempos la gente ya no abre la puerta para ver quién es, en un momento en que la tecnología se convirtió en una barrera clave para la comunicación y porsupuesto para que esta niña lograra el objetivo de conseguir fondos para su institución. Si tan solo alguien la hubiera acompañado… ¡qué falta tan terrible de estrategia de comunicación!, me pareció completamente absurdo. Y luego me pregunté ¿será que no hay nadie que la acompañe? , ¿o por que dicha institución acepta ésta forma de recolectar dinero porque es la única?.
La realidad es que diario hay una gran cantidad de personas que tienen que conseguir el pan de cada día, que no tienen absolutamente ninguna preparación profesional pero tienen que vivir de alguna manera, o más bien sobrevivir. Que su desnutrición física, mental y emocional no les permite llegar más allá de la supervivencia y que se enfrentan a tener que resolver de una u otra forma sus necesidades más primarias. Es un hecho que muchos de ellos incluso hablan un español cuestionable que está formado de entre 50 y 150 palabras y que aparte son la mayoría, digamos un 95% de la población en México.
Importante es descubrir cual es o cual podría ser nuestra participación en este asunto, qué estamos haciendo nosotros por construir el México del futuro hoy, hoy queridos mexicanos y también a todos aquellos que viven de estas Tierras, convirtámonos en ciudadanos del mundo, activos, con voz y acción. Nunca es tarde para aprender algo, nunca es tarde para superarse, para estudiar y contribuir, para vivir mejor.
Que nuestra existencia valga para resanar a nuestro planeta, salgamos de la comodidad y de la actitud de “como a mí no me pasa no me importa” o de cualquier actitud que no sea constructiva para este planeta. Esta es una invitación para agradecer los privilegios con los que hemos nacido y hacer algo con eso. Es responsabilidad de todos acabar con los malos manejos en la política de nuestro país, toda acción por pequeña que sea cuenta. Desde aprender a leer hasta darle seguimiento a los candidatos y no dejar que nos mareen con la información. Cada acción en este sentido es una voz más que se levanta y dice no más. Vayamos más profundo.
Quién se suma?
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Vidas Ordinarias
Agosto 3, 2009 · Dejar un comentario
Clemen
Hay personas en nuestra vida que muchas veces ante nuestros ojos pasan desapercibidas, pero si ponemos un poco de atención y nos atrevemos a mirar profundo, son esas personas también las que dentro de su simpleza y semblante ordinario son a su vez grandes fuentes de aprendizaje y para mí incluso fuentes de inspiración.
Hoy quiero hablar de una mujer que en ocasiones me ilumina con su sonrisa y otras veces me parte el alma con su inocencia. Y quiero hablar de ella porque no quiero que su vida ante el mundo pase desapercibida, se que por lo menos no para mí.
Doña Clemen es una mujer muy grande y pequeña al mismo tiempo, digo pequeña porque apenas alcanza 1.50m de estatura y su complexión es en extremo delgada, y digo grande porque aunque no sé con exactitud su edad, pues cada que puede evade la pregunta con una radiante sonrisa, sé también que tiene nietos. Es difícil de adivinar pues su semblante indígena la hace lucir extremadamente joven para su edad, su cuerpo aunque delgado es fuerte, su cabello grueso, largo y negro radiante, y su sonrisa de niña la hacen una mujer muy especial.
Ella trabaja medio tiempo haciendo limpieza en casa de mi mamá, una mujer a la que tenemos absoluta confianza por el cariño que le tenemos y su extraordinario trabajo. Pero hace unos días sucedió algo que me conmocionó y es la razón principal por la que hoy escribo sobre ella.
Mi mamá y yo fuimos de emergencia a visitar al hospital a una persona muy cercana a nosotras que está todavía en la sala de Urgencias de un hospital privado debido a un terrible accidente. Ese día había quedado Doña Clemen de ir a la casa a recoger su pago de la semana, entonces le hablamos para avisarle y quedamos con ella en verle en el hospital en lugar de en la casa, mi madre le dijo que no se preocupara por el pago del taxi pues ella cubriría el gasto. Mientras Clemen iba de camino al hospital, nosotras esperábamos afuera de la sala de Urgencias y en ese momento llamaron a mi madre para que entrara de emergencia a ver al paciente, yo me quedé afuera con su teléfono y sus cosas aguardando en la sala cuando entró la llamada de Clemen. Ya había llegado al hospital y llamaba para que nos viéramos, le expliqué como llegar hasta donde estábamos pero era un poco difícil llegar y noté que estaba nerviosa, yo no podía salirme de la sala porque en cualquier momento me llamarían para entrar con el paciente. Entonces un amigo se ofreció a ir a buscarla para llevarla a la sala de espera, y en efecto fue por ella.
Entró al lugar con reserva, casi con la mirada clavada en piso y cuando nos saludamos su voz se escuchaba nerviosa, tremendamente incómoda. -¿Qué pasa?- le pregunté, y a esto me contestó – es que no sabía si me iban a dejar entrar –. En ese momento sentí que algo me golpeaba como un martillo en el pecho, se me partió el alma.
El hecho de que ella haya pensado y sentido eso no es sólo un aprendizaje generacional de auto marginación, sino que está sumado a experiencias cotidianas marginadoras que hacen que esta mujer, al entrar en un lugar que considera fuera de su alcance económico sienta que no pertenece, de tal forma que otros tengan derecho a sacarla de ahí, o simplemente a negarle la entrada. Y no necesariamente otros, ella misma se sentía sumamente incómoda de estar ahí, como si no mereciera ni la mirada de los demás. Eso me partió el corazón. Cómo es posible que después de tantas generaciones y de todo lo que se supone que como seres humanos hemos aprendido, esto siga sucediendo. Entonces le contesté que de ninguna manera le podían ni debían negar la entrada, pero lo que más me duele es, que en realidad no importa que yo vaya con mi bandera de defensa de los derechos de los indígenas o de las mujeres y le diga algo al respecto, simplemente porque la discriminación está grabada en su interior y experiencia del cual ya formó un esquema donde incluso aunque nadie le diga nada, ella se siente incómoda de entrar a un hospital privado.
Entonces hoy escribo sobre ella porque no quiero que un hecho así se pase por alto, porque es terriblemente injusto que cualquier persona se sienta así, aunque sea por un momento. Esto tiene que terminar, es una batalla que sucede dentro de uno mismo para erradicar la discriminación de nuestros corazones y posteriormente del mundo.
Porque cuando yo la veo hablar con sus ojitos alegres y ese tono de voz tan suave y alegre al mismo tiempo, incluso cuando se le corta la respiración de tanto platicar, me contagia instantáneamente de alegría. Ella es el tipo de persona que me hace pensar que luchar por la humanidad y por un mundo mejor sí vale la pena.
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La leyenda del juguito y el pastelito
Julio 26, 2009 · Dejar un comentario
Notas sobre lo que aceptamos en la vida…
Había una vez un grupo de mujeres de distintas edades, que contaban anécdotas acerca de sus parejas o exparejas. El tema principal era el denominado “deal breaker” en las relaciones. Aquello que nos impide seguir con una pareja por más que todo lo demás se complemente. Tomando en cuenta que las relaciones humanas son una especie de negociación entre uno mismo y la pareja, lo que estamos dispuestos a aceptar de nosotros mismos y por consiguiente de los demás integrando los factores conscientes e inconscientes del credo, religión, sexo, status socioeconómico, educación, experiencias, etc.
Un deal breaker representa la parte no negociable en una pareja. Por ejemplo el hecho de que uno de los integrantes desee fervientemente tener hijos y el otro no. Son situaciones que tarde o temprano comprometen y quiebran las relaciones precisamente porque tarde o temprano se presenta el ingrediente al que no se puede renunciar aunque ambos intenten pasarlo por alto.
Cada una de ellas trataba el tema de lo no negociable desde su propia perspectiva y experiencia, mientras una platicaba una divertida forma de darle la vuelta a las situaciones de celos que le molestaban de su pareja, cosas que sentía ridículas como lo cansado que era tener el brazo empotrado a la mesa por los movimientos sigilosos e inconscientes que hacía su pareja para mantenerla cerca y en control, y que al hacerlo ella al revés, aquel le reclamaba que le dolía el brazo y se daba cuenta de lo ridículo que era tenerla a ella en esa posición. Mientras otras decían que de principio descartaban a personas celosas, pues por su carácter no podrían renunciar a ciertas cosas a las que una persona insegura te invita a renunciar, etc.
Intercambiaron opiniones, experiencias y rieron un rato hasta que una de ellas dijo, bastante molesta, que no era posible descartar a las personas así de rápido, que la vida era mucho más complicada que eso, y que a veces había que renunciar al hecho de arreglar algunas cosas en la relación, también dijo que había cosas en las relaciones que ella consideraba imposibles de arreglar y que por más comunicación que hubiera en la pareja dichas cosas no tenían remedio.
Todas voltearon a verla, sorprendidas del coraje con el que decía dichas aseveraciones, pero sobre todo con la pregunta en la cabeza, ¿qué estará sucediendo en su vida que está tan enojada con el amor?.
- Por ejemplo, dijo ella, yo sé que todos los días habrá un pleito con mi marido por lo mal que quedan sus camisas al planchar, no importa si las plancho yo, o la muchacha o la vecina… todos los días se arma la campal, gritos y manoteos por sus malditas camisas, pero yo sé que después de un rato se le pasa y todo se arregla- Y en ese momento una sabia voz a la que continuamente me gusta citar, interrumpió la conversación y dijo – que lástima que te guste vivir en la mierda- . En ese momento se hizo silencio en la sala y todas nos limitamos a escuchar lo que dijo a continuación.
- Te lo voy a poner así- dijo – es como si alguien llegara a tu vida y te dijera, “todos los días voy a darte un juguito, y cada vez que te lo tomes, inmediatamente te provocará vómito, y todos los días te lo vas a tomar, después de un rato que se te haya pasado lo desagradable el vómito, te ofreceré un pastelito, y esta rutina se repetirá todos los días por el resto de tu vida”. La cuestión aquí es que aunque tu decidas tomarte el juguito todos los días, hay un momento en que tu cuerpo no puede seguir vomitando porque ya estás desgarrada por dentro, aunque al final te den tu pastelito, el cuerpo y el alma tienen un límite para ese maltrato. La pregunta aquí es… porque te quieres tomar ese juguito todos los días, aunque alguien te lo ofrezca, eres tú la que decide tomárselo cuando hay otras personas que nadamás te ofrecen el pastelito.
Mientras queramos seguir tomando el juguito, como una especie de adicción, o tal vez porque es lo único que conocemos, o porque nos da miedo quedarnos sin nada y decimos aunque sea… el juguito “algo es algo”. Hay mucho trabajo que hacer. El primer paso para encaminarse a una vida mejor es darse cuenta, el maltrato no lo ejerce nadie más que nosotros mismos cuando nos sometemos y resignamos a situaciones que nos lastiman.
Cuida tu corazón. 
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Votar o anular… esa es la cuestión
Julio 1, 2009 · 1 comentario

En tiempos de elecciones en México las ofertas de los candidatos son más que ilusas, los candidatos son menos que lo mínimo que esperamos, los partidos hacen hasta lo imposible por amarrar votos.
Ante éstas circunstancias una gran cantidad de personas han manifestado que anular el voto es una posibilidad para ellos. Votar o anular? esa es la cuestión.
No decidir es también una decisión, y una que a la larga sale bastante cara. Porque algunos cuantos enojados con la política en México han decidido anular su voto, y aclaro, tienen toda la razón para estar enojados, yo también estoy enojada con la corrupción y las falsas promesas, y puede sonar muy valiente y tentador ir a las casillas y anular el voto para demostrar cuán enojados estamos con el gobierno y que en nuestra opinión ninguna de las opciones de candidatos es buena. El problema es que con eso corremos el riesgo de que ganen los candidatos que definitivamente no queremos y sus seguidores no dudarán en votar por ellos.
Estamos muy lejos de vivir una democracia real en México, pero por lo menos podemos ir construyendo el camino inteligentemente, con participación y vigilancia ciudadana. Anular el voto es una opción, lo que podríamos ganar de eso únicamente es demostrar nuestro punto y hacerles saber a los partidos que no hay opciones, pero con esto estamos cediendo lugar a que ganen los candidatos que menos queremos. Es momento de hacer algo, aunque implique votar por el “menos peor” dejemos a un lado el enojo y la inconformidad para pensar claro y actuar.
Los que quieran anular su voto, háganlo, pero piensen en esto porque después no se vale quejarse.
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Una experiencia religiosa
Mayo 24, 2009 · 4 comentarios
Una leyenda en Carcassonne
Todo sucedió cuando hace tres veranos paseaba por el pequeño y encantador pueblo de Carcassonne, en ese tiempo se llevaba a cabo el mundial en Alemania, por lo tanto el ambiente futbolero se impregnaba por todo Europa. Ese día jugaba México, y porsupuesto yo iba debidamente vestida con mi playera de México, jeans y mi backpack. Mi mamá, mi hermana y yo estabamos en un tour con Sixto Paz que contemplaba los lugares donde estuvieron los cátaros, entre ellos Carcassonne, una ciudad medieval amurallada que en ese momento celebraba una especie de festival de vinos y quesos franceses.
Entramos a la basílica dentro de la ciudad amurallada, y yo me separé del grupo para contemplar los pasajes escritos en las paredes. Entonces me quedé dentro de una de las cámaras laterales donde se llevaban a cabo ceremonias más íntimas y me llamó mucho la atención ver grabados de obispos por todas partes, y me quedé contemplando en silencio los hermosos vitrales a través de los cuales una luz ténue pero colorida iluminaba el lugar. Salí al pasillo y no vi a nadie, pero supuse que estaban visitando las demás cámaras, y caminé por el pasillo que lleva al altar para observar desde ahí la maravillosa cúpula de colores.
Me sentí completamente tranquila, como si ya hubiera estado allí antes, y durante ese tiempo exploré el lugar en paz, era un estado casi meditativo.
Después de casi 2 horas, decidí alcanzar a mi familia y al resto del grupo en la cata de vinos. Abrí la puerta del pasillo que daba a la puerta principal de la basílica y estaba completamente oscuro, con las manos por delante para buscar la luz dí con la puerta principal y cuando intenté abrirla me di cuenta de que estaba cerrada con llave.
Afortunadamente encontré el interruptor de la luz para iluminar el pasillo, y me volví a meter para explorar alguna otra forma de salir. No encontré ninguna, pero lo extraño es que hasta ese momento me sentía traquila, exploré el lugar como si fuera mi casa, incluso traté de ver si me podía salir por una ventana. No tenía mucho inconveniente por quedarme a dormir ahí, excepto porque el tour salía al día siguiente a Tolousse y no tenía forma de localizar a mi mamá, pues ella tenía apagado el celular.
Entonces me senté en el pasillo y esperé un rato, le hablé a una amiga en México para desahogar mi situación, y luego me asomé por la rendija de la puerta para ver si alguien pasaba, pero no había nadie, me empecé a angustiar porque ví que todas las tienditas de alrededor de la plaza estaban cerradas. De pronto escuché a alguien hablar francés y eran dos señoras afuera de una tiendita como a 20 metros de la puerta de la basílica, y empecé a gritarles y a agitar la puerta, ellas se metieron a la tienda asustadas, yo me volví a sentar, hasta que oí que me tocaban la puerta y eran ellas! Se empezaron a reír, me dijeron que esperara y se fueron. Yo no tenía otra cosa que hacer más que esperar a que cuando mi mamá y mi hermana llegaran al hotel y no me vieran ahí, encendieran el celular y se dieran cuenta de los mensajes que les había enviado.
Después de media hora o más llegó un señor y empezó a hablarme a través de la puerta. La señora de la tiendita había ido por el señor de las llaves hasta su casa y me abrieron. Cuando salí me preguntaban confundidos, cómo fue que me había quedado ahí si llevaba más de 2 horas cerrado el lugar. Me preguntaron si estaba bien y luego se rieron de mí, aparte traía mi camiseta de México puesta entonces creo que no le hice para nada un favor a la reputación de los mexicanos.
Cuando llegué con el tour y con mi familia, nadie lo podía creer. Ellos me contaron que estuvieron en la basílica hasta que llego una señora y los corrió a gritos, diciéndoles “Alle alle” “Fermeee”
Para mí fue toda una experiencia religiosa, literalmente.
Tres años después vuelve a mi mamá a Carcassonne y se encuentra a una señora que le dice que la considera conocida, mi mamá le responde que estuvo ahí hace tres años y le platica la historia de mi encierro temporal en la basílica. Ella le responde que ella fue por el señor de las llaves para abrirme y que ahora cuentan esa historia regularmente y que estaba muy sorprendida porque nunca les había pasado algo así, ya que al revisar los hechos era prácticamente imposible que sucediera lo que me sucedió a mí. Porque las cámaras laterales no están aisladas como para que no se pueda percibir que hay alguien ahí, ni como para que yo no hubiera escuchado el ruido de la gente saliéndose de la iglesia, arreada por una mujer que les decía en voz alta que ya era la hora del cierre.
El resultado final es que ahora se ríen continuamente de mí en Francia. La cuestión es…cómo algo que tiene una cierta trascendencia para mí, también lo tuvo en un nivel significativo otra persona que se ha dedicado a contar mi historia. La historia de una mexicana que se quedó encerrada en la iglesia de un encantador pueblo medieval.
La cuestión es que por más difícil que parezca, muchas veces no nos damos cuenta de que nuestro paso por la vida es de gran trascendencia, y que hasta una mirada nuestra o una sonrisa, puede cambiar la vida de alguien más. Con esto no quiero implicar que somos responsables de lo que pase en la vida de los demás, más bien, que estamos interconectados y tenemos que ser conscientes de nuestros actos, esta es una anécdota chistosa pero muestra cómo un hecho tan sencillo puede impactar a un grupo de personas, más allá de lo que me impactó a mí.

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Ensayo del Ensayo de Saramago
Mayo 23, 2009 · Dejar un comentario
¿Dónde está realmente la ceguera?
El problema de nuestra sociedad actual es creer que estamos en nuestro máximo punto de evolución sin darnos cuenta de la cada vez mayor dependencia en la que vivimos. Dependencia que se traduce en relaciones de tipo familiar, de pareja, de trabajo, hacia el dinero, hacia quien nos solucione las cosas poniéndonos casi cien por ciento en las manos de los gobiernos, responsabilizando a otros de nuestros males y estar casi completamente en espera de que venga alguien o algo a resolver nuestros problemas. En mayor o menor grado hemos dejado de vivir y estamos apenas sobreviviendo, lo peor de todo es que no nos damos cuenta. En el libro de Saramago “Ensayo sobre la ceguera” se relata cómo la pérdida de la vista “física” de casi toda la sociedad provoca desastres en todos los niveles sociales.
Pero esta ceguera particular social provoca que se haga visible lo que en la vida cotidiana era invisible ante la comodidad en la que vivimos, y eso es la naturaleza humana, la luz interior de cada ser humano así como la miseria interna que porta cada uno, y que sólo ante una situación tan particular es posible percibir éstas dos características en su máximo esplendor.
Otra característica que podemos observar es que ante esta situación de ceguera contagiosa, automáticamente cunde el pánico en los que todavía no la padecen. Importante de observar es la inmediata reacción de los gobiernos ante el miedo de que este mal se contagie a todo el país. La primera reacción es encerrar a todos los que la padecen como medida de seguridad, pero en el fondo lo que se puede observar es la reacción ante el miedo de perder el poder. Decía Michelle Foucault que el poder sólo se busca a sí mismo y en este caso queda claro que lo que está en juego es el contagio a los que gobernaban. Vivimos en una sociedad ciega, donde conocemos tan poco de nosotros mismos que nos conformamos con cualquier cosa mientras vivamos cómodos. La ceguera está también en el sistema económico más injusto de la historia, la democracia. De la democracia lo único que es real, es que existe como palabra. Pues la democracia que vivimos ahora es el mayor engaño a la humanidad, es una dictadura disfrazada de comodidad, igualdad, etc. No hay sistema económico en la historia de la humanidad que haya causado tal polaridad de riqueza y pobreza en el mundo como ha sucedido con el capitalismo.
La ceguera nos obliga a mirar, no a ver, a mirar a profundidad la situación de egoísmo y dependencia en la que vivimos. A toparnos con el vecino y buscar nuevas formas de convivencia, a encontrar humanidad donde no la había así como mirar la peor miseria humana que siempre ha estado ahí pero nunca había sido tan visible y palpable.
La miseria de la inconsciencia y el egoísmo, del poder y el control, del abuso, de la poca misericordia para con otros y de la negación a la vida.
El gobierno decide la cuarentena para los contagiados y posibles contagiados del mal blanco, y son encerrados en el manicomio para ser observados y controlados de esto surge la descripción de la organización humana para la convivencia en comunidad. Por una parte está la organización natural en la que se ayudan unos a otros para garantizar la supervivencia, en ese momento eran pocos los contagiados de ceguera. Pero cuando llegan de forma masiva los contagiados hasta ocupar el lugar completo, regresa la forma aprendida en que algunos otros deciden dominar mediante el uso de la fuerza y la violencia para sobrevivir de una forma más animal. En pocas palabras la ley del más fuerte.
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Sobre el ruido y la armonía
Mayo 21, 2009 · Dejar un comentario
Una sociedad llena de ruido
Ruido es todo aquello que desvía la atención del propósito original, hay ruido físico, ruido mental, emocional, etc. Ruido es la maraña de pensamientos desordenados pero hilados en secuencias infinitas que recorren nuestra mente.
Es cuando algo no puede pasar inadvertido, sea a propósito o “sin querer”, y digo sin querer con comillas pues los comunicólogos sabemos que nada sucede sin querer, que somos anuncios ambulantes, eternos mensajes descifrables o indescifrables, recordemos lo que decía Herbert Marcuse acerca de que el medio es el mensaje y por lo tanto nosotros mismos somos medios y mensajes ambulantes. Ruido es estar en un aula, sala de juntas, cena familiar, y al mismo tiempo estar, con la pareja discutiendo, planeando unas vacaciones, las mujeres tratando de descifrar mensajes ocultos dentro de los mensajes literales que les dan los hombres, y los hombres inútilmente tratando de entender a las mujeres y buscando la lógica de su comportamiento al mismo tiempo que exponen un plan de negocios.
El ruido no se va si no se resuelve, no desaparece simplemente, pero para disolverlo es necesario primero saber de dónde proviene y por lo menos estar conscientes del ruido.
En esta sociedad sobre informada estamos hasta el tope de ruido mediatico. Y me refiero a ruido mediático porque al ser una población “analfabeta mediática” (escuché este término y me fascinó), esto quiere decir que estamos sobre expuestos a los medios de comunicación pero no sabemos cómo interpretarlos y por lo tanto somos completamente manipulables como marionetas por los hilos de la desinformación.
En pocas palabras, para una sociedad llena de ruido y que no sabe interpretar a los medios de comunicación es exactamente igual que escuchar un idioma que no conoce, y por lo tanto todo lo que provenga de ese idioma desconocido entra al cerebro como ruido mental, tal vez de cuando en cuando se reconozca una o dos palabras, que generalmente están vinculadas con lo emocional, y muchas veces esos vínculos emocionales (sin conocer realmente el mensaje completo) suman lo necesario para hacer que una masa se mueva. La masa está llena de ruido.
En términos de la vida cotidiana, es importante identificar el ruido día a día, tal vez nos distraiga por un momento, pero es imprescindible identificarlo para no quedarse ahí distraídos con una maraña de cosas en la cabeza. El ruido nos priva de la percepción, de la creatividad, de nuestra propia intuición. De aquellos botones de alarma que nos protegen o nos permiten identificar las grandes oportunidades. En la vida cotidiana también es ruido cuando imponemos una conversación, cuando sólo hablo de mí, cuando hay diarrea verbal, cuando no puedo reconocer el silencio, cuando da la sensación de un mal tercio.
Incluso cuando se da una conversación profunda y llega alguien a interrumpir con algo completamente trivial, cuando algunos tratan de escuchar o poner atención a algo que requiere 5 minutos de atención y llega alguien que no puede esperar para acaparar la atención consciente o inconscientemente. Ruido también es vivir en la fantasía, creando una realidad alterna para poder sobrellevar el presente. Eso es falso, tarde o temprano la realidad nos alcanza. Ruido son las conversaciones internas y todo aquello que no nos permite estar aquí y ahora. Ruido es saber que amas a alguien y decides pasar el resto de tus días con alguien “seguro” que te da “comodidad”, yo diría más bien que esa comodidad termina siendo muy incómoda y difícil de sobrellevar.
Pero trasladando esto a la profesión y a la vocación, ruido también es saber para lo que has nacido, soñar con ello todos los días y en la realidad dedicarte a otra cosa, a que la vida se te pase y al mismo tiempo ser esclavo de lo que “te sale bien” y hasta de lo que odias. El ruido no se va porque un día simplemente decidamos que se vaya, es más cada vez se vuelve más intenso. Es necesario integrar ese ruido para saber de dónde proviene, es lo único que puede realmente ayudarnos a disolverlo. Por eso no estoy de acuerdo con el dicho “Hay que separar el trabajo de lo personal”. Pienso que es imposible.
Ruido es todo lo que no permite fluir, lo que produce desarmonía y desorden.
Y a tí, qué te genera ruido??
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Motivación y Vocación
Mayo 15, 2009 · 1 comentario
Motivación, motivo, motor que hace que algo se mueva, le da vida a lo que hacemos, impulsa la creatividad en cualquier área de trabajo. Dentro de la cultura de trabajo para cualquier profesión, se solía atribuir al dinero como el incentivo más fuerte para provocar la motivación de una persona, hoy en día es sabido que la motivación es un tema mucho más complicado que eso, y sobre todo es un tema importantísimo para muchos administradores , el descubrir las motivaciones de sus empleados, compañeros de trabajo, socios, etc.
En muchos sentidos conocer las motivaciones de la gente que nos rodea, especialmente con las que buscamos algo en común ya sea trabajo, relación de amistad, de pareja, sociedad, etc, es sumamente importante pues es lo que nos puede dar la clave para evaluar y hasta visualizar en el presente cuál será el futuro de esa relación. Especialmente cuando hay dinero o compromisos de por medio, pero es la autonomía en todos los sentidos lo que realmente va a permitirnos relacionarnos de forma positiva y sobre todo con la libertad de mantenerse abierto a distintas posibilidades teniendo muy clara la dirección a la que estamos apuntando.
Pero para lograr la autonomía es necesario conocer las motivaciones propias. Una motivación puede ser incluso la posibilidad de ejercer la profesión, y más allá de la profesión la vocación, lo que le da sentido a la existencia de cada uno. Se podría decir que una gran motivación puede ser “hacer lo que te gusta y que hasta te paguen por ello”.
Para mí la motivación está intimamente relacionada con la pasión, el arte y la paz. Practiqué gimnasia olímpica durante 9 años, y más allá del nivel competitivo, el cual era bastante alto (nacional), lo que me hacía levantarme todas las mañanas después de estar completamente adolorida (incluso a veces necesitaba ayuda literalmente para pararme de la cama) después de entrenamientos diarios de 4hrs y 8hrs los sábados, era la sensación de libertad absoluta que sentía cuando practicaba gimnasia. En el momento de estar suspendida en el aire por fracciones de segundo, sin tener que pensar, simplemente ser, con dominio absoluto de mi cuerpo que sabía perfectamente dónde estaba y hacia dónde iba, sintiendo mi respiración, y al mismo tiempo sentía una paz profunda, me sentía en completa armonía, eso hacía que todo lo demás valiera la pena.
Es sentir que estás haciendo algo para lo que naciste, que tu potencial de acción y de vida está siendo plasmado, la pasión al máximo, sentirse como pez en el agua. No quiere decir que lo económico no sea importante, al contrario, pero quiere decir que hay otras cosas que también son muy importantes.
Lo que aprendí de tanta disciplina fue precisamente a buscar esa misma sensación en mi profesión, a buscar mi vocación, y a buscar en cuáles actividades me suceden esos momentos de paz profunda en mi vida, aunque sean sólo instantes.
En todo lo que hago busco esa sensación de apasionamiento pero al mismo tiempo que me dé la oportunidad de seguirme conociendo, de rebasar mis límites, de desafiar a la gravedad, y de sentirme en completa armonía con lo que me rodea.
Por eso comunicarse, ser asertivos, dar mensajes claros, relacionarse con otras personas y trabajar en equipo en todas las profesiones representan un gran reto, es casi como desafiar a la gravedad. Porque es un hecho que no necesariamente porque hablamos nos sabemos comunicar.
Pero al final cuando se logra el contacto con el otro, cuando se comprende una idea, se recibe un reconocimiento, o logramos algo como equipo se percibe la misma adrenalina que al final produce alegría y paz. Lo cual en tema de negocios se traduce en ingresos, para la familia representa armonía y el saber que hay futuro, que están todos en el mismo camino, aunque cada quien tenga un equipaje o motor diferente, y en las parejas se traduce en entendimiento y libertad.
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Mafia vs Pueblo: verdad o ficción
Mayo 7, 2009 · 1 comentario
“La muerte se ha sembrado, por toda la pradera, y aquel que la ha sembrado, ¿qué le espera?”
(Silvio Rodríguez)
Empieza el juego, se repartieron los papeles a un grupo de 11 personas y cada quien juega su rol sin decir nada en el círculo de la verdad. La mafia tiene la ventaja porque entre ellos pueden reconocerse, y el pueblo tiene la inocencia pero también tiene a la mayoría. En el círculo de personas se pide a todos que cierren los ojos, al contar tres sólo los que pertenecen a la mafia abren los ojos, para reconocerse y mirarse, y sólo con miradas se ponen de acuerdo y tejen sus redes, no necesitan nada más. Y vuelven a cerrar los ojos para integrarse al grupo.
Todos pueden hacer preguntas, y entre todos tienen que ponerse de acuerdo y votar, el objetivo es que un grupo elimine al otro usando la votación. El pueblo tiene que distinguir a la mafia y sacarla del círculo, y el que quede fuera se convierte en observador de la batalla, sin poder intervenir. Pero desde el inicio se asigna a un juez, el observador de la dinámica, que se limita a mirar y a determinar cuándo ha ganado alguno de los equipos. El pueblo gana en el momento en que elimine a la mafia y porsupuesto la mafia tiene derecho a mentir. Mientras quede algún integrante de la mafia dentro del círculo el juego se mantiene, solo descubrir la verdad finaliza el juego.
Comienza la ronda de preguntas ¿eres pueblo? Unos se preguntan a otros. Todos alegan ser del pueblo y no faltan los que empiezan a sospechar de silencios, miradas confusas, palabras nerviosas, etc. Empiezan las acusaciones “estoy seguro de que fulanito es mafia porque fue el primero que dudó de menganito”, mírenlo cómo se defiende, seguro que sí. Entonces llegan las votaciones y se dan todos con todo. Las primeras rondas es natural que todos sospechen de todos. Uno de los integrantes de la mafia fue muy fácil de identificar porque después de una serie de acusaciones perdió el control.
Al final de cada ronda se pide a todos, excepto a los que quedan fuera, que cierren los ojos, después se pide a los de la mafia que los abran por tres segundos para que todos los que no están jugando ya, puedan identificarla. Los únicos que no tienen idea, son los del pueblo.
El juego sigue , dos rondas, tres, cuatro y sigue habiendo integrantes de la mafia dentro. Pero – ¿qué pasa? Sabemos que por lo menos hay uno afuera - dice el pueblo – no es posible que quedemos cinco personas dentro y sigamos jugando contra la mafia, eso quiere decir que nosotros y sólo nosotros hemos acabado con nuestra propia gente -. Los que van quedando fuera se quedan impresionados, las acusaciones no sirven para nada, la mafia no tiene que hacer nada, simplemente reconocer a sus integrantes, el pueblo se hunde solo. Logran identificar a uno y lo sacan esperando ganar con esa decisión, sin embargo el juego continúa, encendiendo todas las dudas posibles dentro del círculo de jugadores, excepto por una persona, el último integrante de la mafia.
Sólo quedan 4 personas jugando, es la última votación. Los 4 se sentían seguros desde el principio de que pertenecían al pueblo, más bien, se asumieron juntos pueblo desde el principio, lo cual convino muchísimo a la mafia porque se infiltró hasta el fondo, -¿qué paso? – decían- Nos hemos mantenido fieles a creer que el juego había terminado mientras nosotros 4 nos mantuviéramos fuertes, ¿y ahora qué? ¿Por quién votar?- Curiosamente de las 4 personas que quedaban podían dividirse en parejas de amistades muy cercanas que más bien se habían mantenido juntas por parejas.
Este es el momento decisivo de mostrar la verdad o la fidelidad que no es lo mismo. El grupo de 4 se dividió por amistades, manteniendo la lealtad y la opción que tomaron fue arriesgada, porque al final quien estuviera nominado corría peligro de salir, pero era la última votación, la última oportunidad para señalar a la mafia y todo estaba muy confuso, en este momento toda la claridad que habían tenido se perdió.
La mafia estaba neviosísima, en realidad lo estuvo todo el tiempo solo que nadie dentro del juego se detuvo a mirar, los que salían no lo podían creer, nunca ni siquiera la señalaron. Y perdió el pueblo porque al mantener la lealtad perdieron la estrategia, nunca se señaló al último integrante de la mafia. Si todos se hubieran nominado habrían de cualquier manera señalado a la mafia, pero al nublarse por las amistades de por medio se perdieron de esa posibilidad.
¿Cuál fue la maquiavélica estrategia? Hacer nada, precisamente, permitir que la ignorancia del pueblo pero sobre todo la poca asertividad y las ganas de todos de quemar a la mafia en la hoguera acabara con el pueblo, señalándose uno tras otro, cuántas pérdidas necesitó el pueblo para acabar con la mafia y aún así perdió la batalla. ¿Porqué?, muy fácil, esto es lo único que hacemos con el coraje sumado a la ignorancia. Acabamos por colgar a quien podría salvarnos. Y la mafia no tuvo que hacer nada, solo esperar.
Esta es la cuestión del poder. Despertemos pueblo, si no mataremos y moriremos por ignorancia. Mientras el pueblo se mantenga en la ignorancia está perdido.
Julia Romero
“En cuanto te llegue el turno de saltar a la Nada, serás también un servidor del poder, desfigurado y sin voluntad. Quién sabe para qué les servirás. Quizá con tu ayuda, harán que los hombres compren lo que no necesitan, odien lo que no conocen, crean lo que los hace sumisos o duden de lo que podría salvarlos.” (Michael Ende)
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